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El alcohol lleva cada vez más menores a Urgencias

FUENTE: diariodenavarra.es

La mayoría son chicas y algunos han tenido que ser ingresados en la UCI dada su gravedad

 

Son chavales de instituto, incluso de colegio. Ninguno tiene más de 14 años. Y todos ellos, veinte chicos y chicas, bebieron alcohol hasta necesitar atención en urgencias de pediatría de Virgen del Camino. Y éstos son sólo los datos del último año en Pamplona.
Lo preocupante es que se va a peor: cada vez son más los preadolescentes que, para el asombro de sus padres, llegan a las salas de emergencia intoxicados por el alcohol. Curiosamente las bebidas que han consumido en estas sus primeras experiencias son las de mayor graduación. El vodka, la más frecuente.
Hay cifras que ayudan a entender la situación. En Virgen del Camino atendieron entre 2002 y 2006 a 56 preadolescentes embriagados. Cuatro años después (2007-2011) han aumentado hasta los 82. Y esto computando únicamente a los menores de 14 años. El más pequeño era un niño de sólo 11 años y la situación de cuatro de estos chavales era tan complicada que terminaron en la UCI. Además, quienes piensen que los chicos son más audaces se equivocan. Ellas les superan en número por mucho: 51 frente a 31. Un último dato: cinco de los adolescentes habían consumido también drogas ilegales, preferentemente hachís.
Miriam Palacios, pediatra de Virgen del Camino, dice que la llegada a urgencias de un menor en estas condiciones impresiona porque "ves a una chica de 13 años que se ha bebido media botella de no se sabe qué y se encuentra fatal".
Muchos de ellos fueron trasladados en las ambulancias del 112. Un técnico en emergencias describe uno de estos casos: "Desde Sos Navarra nos enviaron a la trasera del Frontón Labrit. Estaba comenzando a anochecer. Allí había un concierto y se habían juntado muchísimos chavales. Al llegar vimos a un chico tumbado en el suelo completamente bebido. Le llamamos por su nombre y ni siquiera era capaz de respondernos. No podía ni abrir los ojos. Únicamente al pellizcarle con fuerza conseguíamos una respuesta, un pequeño quejido".
"¡Qué ciego llevas!"
Que una persona beba hasta ese extremo encierra un grave peligro: puede devolver y, en lugar de expulsar el vómito por la boca, es posible que una cantidad vaya a los pulmones y se asfixie. O que la consciencia siga disminuyendo y los músculos de la lengua se relajen de manera que ésta cierre la entrada de aire. Parecerá el sonido de un ronquido, pero en realidad se estará ahogando. "Lo tumbamos de lateral para evitar esos peligros y durante el traslado vigilamos su nivel de oxígeno".
Este técnico en emergencias cuenta que mientras atendían al chico sobre la hierba decenas de chavales les rodearon. "Muchos no mostraban ningún respeto. Todo era una juerga. Nos interrumpían para preguntarnos riéndose si se iba a morir o para decir tonterías. Le llamaban por el nombre y le gritaban "¡qué ciego llevas!". Al movernos con la camilla hacia la ambulancia teníamos que abrirnos paso porque nos seguían como si fuera un circo. No existía la más mínima preocupación por él".
"Conseguí hablar con uno de sus amigos. Me dijo que no habían merendado nada y que habían estado toda la tarde tomando vodka mezclado con naranja además de otras bebidas. Una bomba. Volví a la ambulancia. El chico seguía fuera de combate. Al poco empezó a vomitar. Sólo líquido. En el traslado no era capaz de articular palabra. Únicamente cuando llegábamos a urgencias le dije: "Ya verás la que te espera ahora con tus padres". Y a duras penas balbuceó sin abrir los ojos: "No, mis padres no"".
"Que aprenda"
Pero a la familia hay que avisarla. Obligatoriamente. "Debemos localizarla siempre, un menor no puede estar solo en urgencias", explica Palacios. El teléfono suena inesperadamente en una casa y al poco aparecen los padres. Suele ser siempre el mismo cuadro. Por una parte están inquietos. Lo primero es saber cómo se encuentra el chico. Más tarde surge el enfado. Y la incredulidad: se nota que no esperaban esto de su hijo.
Los pediatras de Virgen del Camino también han presenciado reacciones distintas. Como la de aquel padre que afirmaba que a esa edad eso es normal y que él también bebía. O quien únicamente abrió la boca para decir: "Que aprenda". Son la excepción.
En la sala de emergencias los chicos suelen estar confusos, según la pediatra Palacios. "Algunos se ponen agresivos porque quieren que les dejes en paz. Si los ha traído una ambulancia, tenemos bastante información. El problema es que venga sólo con amigos, que generalmente no quieren colaborar: ni decirte cómo se llama, ni qué ha bebido, ni cuánto. Sólo pretenden dejarlo y marcharse cuanto antes".
¿Qué se hace en la cabina de urgencias? Una revisión exhaustiva. Los pediatras abrigan al adolescente para que suba su temperatura, que muchas veces ha bajado a los 35 grados. Luego comprueban la tensión, el funcionamiento del corazón y el nivel de azúcar en sangre, que puede haber descendido.
Además se le hace un análisis de sangre y, si lo precisa, se le coge una vía para administrarle suero. "También medimos cuánto alcohol tiene para prever la gravedad y la duración de los síntomas". Por último se analiza la orina para detectar otras drogas. Y a veces da positivo, sobre todo por hachís.
La pediatra Palacios dice que el problema no es sólo que los menores beban, sino que "en ese estado apenas se enteran de nada, así que se pueden caer, golpearse en la cabeza o romperse algo. O sufrir abusos sexuales". Este año ha atendido en urgencias a una chica de 14 que llegó con la ropa interior manchada de sangre. "La trajo una ambulancia. La habían encontrado tirada en la calle y no sabían qué le pasaba. Me planteé si habrían abusado de ella y tenía que llamar al forense. La niña balbuceaba, decía cosas incoherentes. Le pregunté varias veces qué había ocurrido y no contestaba. Al final dijo que tenía la regla. Su madre lo confirmó después".
El alcohol deja a estos preadolescentes fuera de juego. "Afecta a su razón y pierden el control. Pero ellos no perciben que están haciendo algo arriesgado", dice Nuria Espí, del Plan Nacional sobre Drogas. La bebida en el cerebro de los menores es devastadora. Daña la parte que se encarga del aprendizaje y de la memoria. Y también el área que define la personalidad, allí donde se toman las decisiones y se controlan los impulsos. Tales perjuicios no serán evidentes hasta mucho tiempo después, cuando ya no haya vuelta atrás.
Beatriz Azkunaga es pediatra en el hospital de Cruces y coordinadora del grupo nacional de intoxicaciones. Dice que hace diez años había un menor bebido en urgencias por cada 5.400 atendidos. Hoy sólo tiene que esperar a la mitad. Los preadolescentes ingresados son cada vez más y de menor edad. De hecho, hasta hace poco el paracetamol -un fármaco contra la fiebre- era la causa más frecuente por la que se atendía a niños con intoxicaciones accidentales. Hoy es la ingesta intencionada de alcohol.
¿Qué se puede hacer? Un informe reciente demuestra que existe un mayor riesgo de consumo de alcohol cuantas más salidas nocturnas les permitan los padres y más tarde sea la hora de regreso a casa. Tener una paga abundante tampoco parece una buena idea. Y, en positivo, siempre ayuda que las familias sepan a dónde van los hijos y con quién. Nuria Espí dice que hay que hablar del alcohol con los niños "desde los 9 o 10 años. Que sepan sus riesgos. Tiene que haber un cambio de mentalidad como está ocurriendo con el tabaco".
"Beben para no ser unos colgados"
"Para un preadolescente estar de botellón es hacerse mayor", explica el orientador de un instituto pamplonés. "Ellos ven que los de los cursos superiores beben. Y que se jactan de ello: "El fin de semana me cogí un ciego que llegué a casa a cuatro patas", cuentan orgullosos. Y, por tanto, los más pequeños les quieren imitar".
Entonces quedan para beber. Hay una obviedad interesante: no se emborrachan en casa antes de salir. No. Para ellos beber sólo tiene sentido si se hace con los demás. "A estas edades, la cuadrilla lo es todo. Uno es, existe, en la medida en que forma parte de un grupo. Y muchos sienten que les va la vida en lograr ser aceptados. Si no, eres un colgado. Entonces llega el peligro porque cuando se proponga comprar unas botellas e irse a algún sitio a tomárselas, hace falta ser muy valiente para decir no, yo de esto paso. Este es uno de nuestros grandes retos: tenemos que animar a cada alumno a decir no. A resistirse a la presión del grupo y explicar: yo os acompaño pero de este rollo no voy. Porque es una situación muy similar la que se va a plantear cuando alguien traiga la primera china de hachís o la marihuana. Y es seguro que ocurrirá. O, al cabo de unos años, se proponga seguir la fiesta cogiendo el coche de mala manera para ir a no sé dónde. Y no subirse implica quedarse solo y tener que volver a casa".
Este psicopedagogo dice que "en los institutos enseñamos muchas cosas pero desde hace tiempo los profesionales nos estamos preguntando si no dedicamos demasiadas horas a contenidos que la mayoría nunca empleará -como una subordinada circunstancial o una ecuación de segundo grado- y dejamos sin tocar cuestiones útiles, vitales. En el caso del alcohol, deberíamos asegurarnos de que saben aspectos muy concretos, como qué es una borrachera, que hay que cenar, que no es lo mismo una cerveza que un cubata, que no beber nada es una opción perfecta y que, si se bebe, alternar una coca cola entre las cervezas demuestra sentido común. Sería bueno que desprestigiáramos que quien se emborracha es admirable y quien bebe agua es un friki".
CLAVES
1 ¿Qué dice la ley? Navarra tiene una normativa propia que prohibe vender y servir alcohol a los menores de 18 años. Además, esa ley especifica que la prohibición se mantiene aunque los padres hayan consentido a sus hijos comprar o consumir alcohol.
2 ¿Cuáles son las sanciones? La multa puede alcanzar los 6.000 euros. Además, el local puede cerrarse durante un año.
3 ¿Se castiga al adulto que compra alcohol a menores porque éstos se lo piden? Sí, y la sanción es la misma que la de vender: hasta 6.000 euros.
4 ¿Se prohibe a los menores tomar alcohol? No, no hay ninguna normativa que así lo indique. Por tanto, estrictamente, no es ilegal que un menor beba alcohol.
5 Entonces, ¿puede actuar la policía si ve a un menor bebiendo? Sí, y la Policía Municipal de Pamplona lo hace. "Que ninguna ley lo prohiba no significa que esté bien que un menor beba alcohol. De hecho, se sanciona la venta porque se considera que es nocivo para su salud". Así, cuando ven a menores bebiendo, les quitan las bebidas, les identifican y llaman a los padres para informarles.
6 ¿Hay denuncias de padres? Algunos avisan a la policía de en qué locales o tiendas sus hijos han conseguido alcohol. Con esa información, los agentes acuden a los sitios para comprobar que efectivamente es así.
Son chavales de instituto, incluso de colegio. Ninguno tiene más de 14 años. Y todos ellos, veinte chicos y chicas, bebieron alcohol hasta necesitar atención en urgencias de pediatría de Virgen del Camino. Y éstos son sólo los datos del último año en Pamplona.

Lo preocupante es que se va a peor: cada vez son más los preadolescentes que, para el asombro de sus padres, llegan a las salas de emergencia intoxicados por el alcohol. Curiosamente las bebidas que han consumido en estas sus primeras experiencias son las de mayor graduación. El vodka, la más frecuente.

Hay cifras que ayudan a entender la situación. En Virgen del Camino atendieron entre 2002 y 2006 a 56 preadolescentes embriagados. Cuatro años después (2007-2011) han aumentado hasta los 82. Y esto computando únicamente a los menores de 14 años. El más pequeño era un niño de sólo 11 años y la situación de cuatro de estos chavales era tan complicada que terminaron en la UCI. Además, quienes piensen que los chicos son más audaces se equivocan. Ellas les superan en número por mucho: 51 frente a 31. Un último dato: cinco de los adolescentes habían consumido también drogas ilegales, preferentemente hachís.

Miriam Palacios, pediatra de Virgen del Camino, dice que la llegada a urgencias de un menor en estas condiciones impresiona porque "ves a una chica de 13 años que se ha bebido media botella de no se sabe qué y se encuentra fatal".

Muchos de ellos fueron trasladados en las ambulancias del 112. Un técnico en emergencias describe uno de estos casos: "Desde Sos Navarra nos enviaron a la trasera del Frontón Labrit. Estaba comenzando a anochecer. Allí había un concierto y se habían juntado muchísimos chavales. Al llegar vimos a un chico tumbado en el suelo completamente bebido. Le llamamos por su nombre y ni siquiera era capaz de respondernos. No podía ni abrir los ojos. Únicamente al pellizcarle con fuerza conseguíamos una respuesta, un pequeño quejido".
"¡Qué ciego llevas!"
Que una persona beba hasta ese extremo encierra un grave peligro: puede devolver y, en lugar de expulsar el vómito por la boca, es posible que una cantidad vaya a los pulmones y se asfixie. O que la consciencia siga disminuyendo y los músculos de la lengua se relajen de manera que ésta cierre la entrada de aire. Parecerá el sonido de un ronquido, pero en realidad se estará ahogando. "Lo tumbamos de lateral para evitar esos peligros y durante el traslado vigilamos su nivel de oxígeno".

Este técnico en emergencias cuenta que mientras atendían al chico sobre la hierba decenas de chavales les rodearon. "Muchos no mostraban ningún respeto. Todo era una juerga. Nos interrumpían para preguntarnos riéndose si se iba a morir o para decir tonterías. Le llamaban por el nombre y le gritaban "¡qué ciego llevas!". Al movernos con la camilla hacia la ambulancia teníamos que abrirnos paso porque nos seguían como si fuera un circo. No existía la más mínima preocupación por él".

"Conseguí hablar con uno de sus amigos. Me dijo que no habían merendado nada y que habían estado toda la tarde tomando vodka mezclado con naranja además de otras bebidas. Una bomba. Volví a la ambulancia. El chico seguía fuera de combate. Al poco empezó a vomitar. Sólo líquido. En el traslado no era capaz de articular palabra. Únicamente cuando llegábamos a urgencias le dije: "Ya verás la que te espera ahora con tus padres". Y a duras penas balbuceó sin abrir los ojos: "No, mis padres no"".
"Que aprenda"
Pero a la familia hay que avisarla. Obligatoriamente. "Debemos localizarla siempre, un menor no puede estar solo en urgencias", explica Palacios. El teléfono suena inesperadamente en una casa y al poco aparecen los padres. Suele ser siempre el mismo cuadro. Por una parte están inquietos. Lo primero es saber cómo se encuentra el chico. Más tarde surge el enfado. Y la incredulidad: se nota que no esperaban esto de su hijo.

Los pediatras de Virgen del Camino también han presenciado reacciones distintas. Como la de aquel padre que afirmaba que a esa edad eso es normal y que él también bebía. O quien únicamente abrió la boca para decir: "Que aprenda". Son la excepción.

En la sala de emergencias los chicos suelen estar confusos, según la pediatra Palacios. "Algunos se ponen agresivos porque quieren que les dejes en paz. Si los ha traído una ambulancia, tenemos bastante información. El problema es que venga sólo con amigos, que generalmente no quieren colaborar: ni decirte cómo se llama, ni qué ha bebido, ni cuánto. Sólo pretenden dejarlo y marcharse cuanto antes".

¿Qué se hace en la cabina de urgencias? Una revisión exhaustiva. Los pediatras abrigan al adolescente para que suba su temperatura, que muchas veces ha bajado a los 35 grados. Luego comprueban la tensión, el funcionamiento del corazón y el nivel de azúcar en sangre, que puede haber descendido.

Además se le hace un análisis de sangre y, si lo precisa, se le coge una vía para administrarle suero. "También medimos cuánto alcohol tiene para prever la gravedad y la duración de los síntomas". Por último se analiza la orina para detectar otras drogas. Y a veces da positivo, sobre todo por hachís.

La pediatra Palacios dice que el problema no es sólo que los menores beban, sino que "en ese estado apenas se enteran de nada, así que se pueden caer, golpearse en la cabeza o romperse algo. O sufrir abusos sexuales". Este año ha atendido en urgencias a una chica de 14 que llegó con la ropa interior manchada de sangre. "La trajo una ambulancia. La habían encontrado tirada en la calle y no sabían qué le pasaba. Me planteé si habrían abusado de ella y tenía que llamar al forense. La niña balbuceaba, decía cosas incoherentes. Le pregunté varias veces qué había ocurrido y no contestaba. Al final dijo que tenía la regla. Su madre lo confirmó después".

El alcohol deja a estos preadolescentes fuera de juego. "Afecta a su razón y pierden el control. Pero ellos no perciben que están haciendo algo arriesgado", dice Nuria Espí, del Plan Nacional sobre Drogas. La bebida en el cerebro de los menores es devastadora. Daña la parte que se encarga del aprendizaje y de la memoria. Y también el área que define la personalidad, allí donde se toman las decisiones y se controlan los impulsos. Tales perjuicios no serán evidentes hasta mucho tiempo después, cuando ya no haya vuelta atrás.

Beatriz Azkunaga es pediatra en el hospital de Cruces y coordinadora del grupo nacional de intoxicaciones. Dice que hace diez años había un menor bebido en urgencias por cada 5.400 atendidos. Hoy sólo tiene que esperar a la mitad. Los preadolescentes ingresados son cada vez más y de menor edad. De hecho, hasta hace poco el paracetamol -un fármaco contra la fiebre- era la causa más frecuente por la que se atendía a niños con intoxicaciones accidentales. Hoy es la ingesta intencionada de alcohol.

¿Qué se puede hacer? Un informe reciente demuestra que existe un mayor riesgo de consumo de alcohol cuantas más salidas nocturnas les permitan los padres y más tarde sea la hora de regreso a casa. Tener una paga abundante tampoco parece una buena idea. Y, en positivo, siempre ayuda que las familias sepan a dónde van los hijos y con quién. Nuria Espí dice que hay que hablar del alcohol con los niños "desde los 9 o 10 años. Que sepan sus riesgos. Tiene que haber un cambio de mentalidad como está ocurriendo con el tabaco".

"Beben para no ser unos colgados"

"Para un preadolescente estar de botellón es hacerse mayor", explica el orientador de un instituto pamplonés. "Ellos ven que los de los cursos superiores beben. Y que se jactan de ello: "El fin de semana me cogí un ciego que llegué a casa a cuatro patas", cuentan orgullosos. Y, por tanto, los más pequeños les quieren imitar".

Entonces quedan para beber. Hay una obviedad interesante: no se emborrachan en casa antes de salir. No. Para ellos beber sólo tiene sentido si se hace con los demás. "A estas edades, la cuadrilla lo es todo. Uno es, existe, en la medida en que forma parte de un grupo. Y muchos sienten que les va la vida en lograr ser aceptados. Si no, eres un colgado. Entonces llega el peligro porque cuando se proponga comprar unas botellas e irse a algún sitio a tomárselas, hace falta ser muy valiente para decir no, yo de esto paso. Este es uno de nuestros grandes retos: tenemos que animar a cada alumno a decir no. A resistirse a la presión del grupo y explicar: yo os acompaño pero de este rollo no voy. Porque es una situación muy similar la que se va a plantear cuando alguien traiga la primera china de hachís o la marihuana. Y es seguro que ocurrirá. O, al cabo de unos años, se proponga seguir la fiesta cogiendo el coche de mala manera para ir a no sé dónde. Y no subirse implica quedarse solo y tener que volver a casa".

Este psicopedagogo dice que "en los institutos enseñamos muchas cosas pero desde hace tiempo los profesionales nos estamos preguntando si no dedicamos demasiadas horas a contenidos que la mayoría nunca empleará -como una subordinada circunstancial o una ecuación de segundo grado- y dejamos sin tocar cuestiones útiles, vitales. En el caso del alcohol, deberíamos asegurarnos de que saben aspectos muy concretos, como qué es una borrachera, que hay que cenar, que no es lo mismo una cerveza que un cubata, que no beber nada es una opción perfecta y que, si se bebe, alternar una coca cola entre las cervezas demuestra sentido común. Sería bueno que desprestigiáramos que quien se emborracha es admirable y quien bebe agua es un friki".

CLAVES
1 ¿Qué dice la ley? Navarra tiene una normativa propia que prohibe vender y servir alcohol a los menores de 18 años. Además, esa ley especifica que la prohibición se mantiene aunque los padres hayan consentido a sus hijos comprar o consumir alcohol.
2 ¿Cuáles son las sanciones? La multa puede alcanzar los 6.000 euros. Además, el local puede cerrarse durante un año.
3 ¿Se castiga al adulto que compra alcohol a menores porque éstos se lo piden? Sí, y la sanción es la misma que la de vender: hasta 6.000 euros.
4 ¿Se prohibe a los menores tomar alcohol? No, no hay ninguna normativa que así lo indique. Por tanto, estrictamente, no es ilegal que un menor beba alcohol.
5 Entonces, ¿puede actuar la policía si ve a un menor bebiendo? Sí, y la Policía Municipal de Pamplona lo hace. "Que ninguna ley lo prohiba no significa que esté bien que un menor beba alcohol. De hecho, se sanciona la venta porque se considera que es nocivo para su salud". Así, cuando ven a menores bebiendo, les quitan las bebidas, les identifican y llaman a los padres para informarles.
6 ¿Hay denuncias de padres? Algunos avisan a la policía de en qué locales o tiendas sus hijos han conseguido alcohol. Con esa información, los agentes acuden a los sitios para comprobar que efectivamente es así.

 

 

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Las 4 nuevas especialidades se quejan de la parálisis oficial

Un año después de que se anunciara la creación de las especialidades de Urgencias, Infecciosas, Genética y Psiquiatría Infanto-Juvenil, sus respectivas sociedades critican el silencio de Sanidad y su falta de compromisos. La primera duda, casi obligada, es cuándo saldrá el decreto.

  • Tomás Toranzo, "Es el momento de cambiar de estrategia y pasar a la acción; intentaremos reunirnos las cuatro sociedades afectadas para ver qué podemos hacer"

 

 
COLABORACION SEMES-IDOCTUS
La consulta del médico español: de la enciclopedia a los dispositivos móviles
Según los últimos datos el 51% de los teléfonos móviles de nuestro país ya son smartphones. Una realidad que también incluye a los profesionales sanitarios, implicados cada vez más con los últimos avances e innovaciones tecnológicas en el ámbito de la Salud. Así nace la Alianza en Innovación Tecnológica que han formado siete Sociedades Científicas en nuestro país con la aplicación médica iDoctus para dotar a nuestros médicos de esta App que les ayuda a su práctica clínica diaria.
La Alianza con iDoctus ha sido suscrita por la Sociedad Española de Farmacología (SEF), la Sociedad Española de Geriatría y Gerontología (SEGG), la Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia(SEGO), la Sociedad Madrileña de Medicina de Familia y Comunitaria (SOMANFYC), la Sociedad Española de Medicina de Urgencias y Emergencias (SEMES), la Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria (SEMERGEN) y la Sociedad Española de Nefrología (S.E.N.).
Según ha explicado el Doctor Miguel Ángel Bufalá, del equipo médico de iDoctus, el acuerdo supone dotar de esta herramienta a los a los médicos asociados a estas Sociedades. iDoctus es la primera herramienta médica en español que cubre las necesidades de consulta fundamentales de un médico: información clínica de referencia, puesta al día y actualización científica y colaboración entre facultativos.
Durante la presentación de la Alianza el Doctor José Luis Górriz, secretario de la S.E.N., ha destacado que gracias a iDoctus los nefrólogos podrán ajustar la dosis de fármacos de estos pacientes de forma rápida, sin la necesidad de utilizar cálculos, mediciones y calculadoras. El Doctor Tomás Toranzo, secretario de la SEMES, ha resaltado la seguridad que ofrece en la toma de decisiones lo cual puede resultar determinantes en el ámbito de urgencias. Para la Doctora María R. Fernández, Presidenta de la SOMANFYC, iDoctus resuelve muchas dudas del médico de familia, especialmente las relacionadas con los pacientes polimedicados y las posibles interacciones entre fármacos. Finalmente la Doctora Teresa Tejerina, Presidenta de la SEF ha puesto de manifiesto la facilidad que ofrece para consultar las caracterísitcas de cualquier fármaco y la seguridad que estos ofrecen en situaciones especiales. Además, ha añadido su valor para actualizar conocimientos y como herramienta en el campo de la docencia.
Especial Apps médicas en prsalud
En estos momentos iDoctus está disponible en una versión beta cerrada y se está realizando una prueba piloto en el Hospital Ramón y Cajal de Madrid. Se calcula que su lanzamiento en abierto se produzca dentro del plazo de cuatro a seis semanas. En un primer momento iDoctus sólo estará disponible para el sistema iOS (iPhone y iPad) y en versión web, pero la previsión es que para principios de 2013 los otros sistemas operativos también puedan contar con su propia versión.
Esta Alianza es además un proyecto de futuro, en el que nuevas Sociedades, organismos e instituciones del ámbito de la Salud se irán uniendo. Como ejemplo, el acuerdo alcanzado por iDoctus con el Colegio Oficial de Médicos de Madrid (ICOMEM) el pasado mes de marzo para dotar a sus colegiados de esta herramienta.
El Consejo General de Colegios Oficiales de Farmacéuticos (CGCOF) ha apoyado el proyecto y ha facilitado el acceso a su base de datos, que incluye los aproximadamente 16.000 fármacos comercializados en la actualidad y con las 600 patologías más frecuentes.
La consulta del médico español: de la enciclopedia a los dispositivos móviles

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La Alianza con iDoctus ha sido suscrita por la Sociedad Española de Farmacología (SEF), la Sociedad Española de Geriatría y Gerontología (SEGG), la Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia(SEGO), la Sociedad Madrileña de Medicina de Familia y Comunitaria (SOMANFYC), la Sociedad Española de Medicina de Urgencias y Emergencias (SEMES), la Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria (SEMERGEN) y la Sociedad Española de Nefrología (S.E.N.).
 
 
Los inmigrantes irregulares se quedarán sin tarjeta sanitaria el 31 de agosto, pero seguirán accediendo a urgencias

Los menores y las embarazadas seguirán atendidos


MADRID, 24 Abr. (EUROPA PRESS) -

Todos los inmigrantes irregulares se quedarán sin tarjeta sanitaria el próximo 31 de agosto, cuando sólo accederán a la asistencia de urgencias, a no ser que acrediten la condición de asegurados, según establece el Real-Decreto sobre medidas para garantizar la sostenibilidad del Sistema Nacional de Salud, que publica este martes el B.O.E.

 
La mayoría de agresiones en sanidad se dan en atención primaria y urgencias
22-03-2012 / 17:30 h EFE
La mayoría de las agresiones en el ámbito sanitario se producen en atención primaria y urgencias, como lo confirman las estadísticas de 2011, que señalan que los incidentes violentos llegaron a los 591 en 2011.
El 85 % de estas agresiones fueron de carácter verbal y el 11 %, físicas, según ha informado en un comunicado la Conselleria de Salud, Familia y Bienestar Social, que trabaja en la prevención de esta violencia desde 2007 con la aplicación de un conjunto de directrices destinadas a reducir los episodios de agresiones en el ámbito sanitario.
Sólo una pequeña parte de estas conductas son conocidas y denunciadas, con lo que se produce el "fenómeno iceberg", añade la nota, que confirma que en atención primaria se produjeron 189 agresiones el año pasado y 119 en urgencias.
Con motivo del Día Nacional contra las Agresiones en el Ámbito Sanitario, la Conselleria considera necesario concienciar a la población sobre la necesidad de luchar contra esta violencia y mejorar las condiciones de trabajo de todos los profesionales del sector.
Salud aplica desde 2007 un protocolo para prevenir la violencia en los centros sanitarios, a través del cual ofrece atención y asesoramiento a los profesionales en los casos en que no se hayan podido evitar las agresiones.
El tipo de violencia más común que sufren los trabajadores sanitarios es la verbal, con palabras vejatorias, amenazas, gritos o gestos; seguido de la violencia física, a través de empujones, escupitajos o golpes; y por último la violencia psicológica, derivada de la anteriores, así como daños a la propiedad mediante robos.
Las medidas de prevención van desde las más inmediatas, como la petición de auxilio, un reconocimiento médico y un parte de lesiones, hasta otras de mayor alcance, como la tramitación del incidente como accidente de trabajo y su anotación en un registro de agresiones, así como el asesoramiento legal y asistencia jurídica.
22-03-2012 / 17:30 h EFE

La mayoría de las agresiones en el ámbito sanitario se producen en atención primaria y urgencias, como lo confirman las estadísticas de 2011, que señalan que los incidentes violentos llegaron a los 591 en 2011.
El 85 % de estas agresiones fueron de carácter verbal y el 11 %, físicas, según ha informado en un comunicado la Conselleria de Salud, Familia y Bienestar Social, que trabaja en la prevención de esta violencia desde 2007 con la aplicación de un conjunto de directrices destinadas a reducir los episodios de agresiones en el ámbito sanitario.

Sólo una pequeña parte de estas conductas son conocidas y denunciadas, con lo que se produce el "fenómeno iceberg", añade la nota, que confirma que en atención primaria se produjeron 189 agresiones el año pasado y 119 en urgencias.
Con motivo del Día Nacional contra las Agresiones en el Ámbito Sanitario, la Conselleria considera necesario concienciar a la población sobre la necesidad de luchar contra esta violencia y mejorar las condiciones de trabajo de todos los profesionales del sector.
 
El PP ratifica su denuncia sobre el colapo de Urgencias y los recortes de personal

José Galvín: «El PSOE deja sin enfermeros un quirófano pero mantiene los sueldos de sus cargos políticos en el Hospital»

 

El Partido Popular de Jerez mostró ayer su rechazo «a los ataques que algún alto cargo del Servicio Andaluz de Salud (SAS) de la provincia, que no se ha atrevido a dar la cara, ha realizado contra José Galvín, respetado profesional de la Salud que ha trabajado durante más de 30 años en el Hospital, además de ser el responsable de temas sanitarios en el PP de Jerez».. Se refería a un comunicado del ente autonómico que desmentía una enuncia de los populares sobre un colapso en el servicio de Urgencias.
El PP se ratifica en todo lo dicho sobre la mencionada situación de colapso en las Urgencias del Hospital, así como insiste en denunciar que «los recortes encubiertos que está realizando el gobierno socialista de la Junta en el Hospital de Jerez está dejando las urgencias del quirófano de Tocoginecología sin enfermeros de guardia, in situ, las 24 horas».
Guardia permanente
En este sentido, Galvín explica que la dirección del Hospital «obliga» a los enfermeros de este quirófano -donde se atienden, por ejemplo, cesáreas, legrados y partos con complicaciones donde los minutos son vitales- a trasladarse a planta cuando, según el SAS, las urgencias estén desocupadas: «Están reconociendo que la guardia permanente no se cumple en un quirófano que atiende casos urgentes en los que puede peligrar la vida de las madres y de sus bebés. Las guardias en urgencias deben ser intocables, permanentes las 24 horas».
Para el responsable del PP, «esta es una muestra más de la negligente gestión del PSOE en materia de sanidad, que mete la tijera en el personal más necesario para atender a los ciudadanos, como son los enfermeros, y sin embargo mantiene los sueldos de los numerosos cargos nombrados a dedo por cuestiones políticas».
Sale también en defensa de los trabajadores del Hospital, «que están siendo víctimas de los recortes encubiertos del PSOE, supliendo con su profesionalidad los déficit que provoca la gestión irresponsable de los dirigentes socialistas».
Por último, José Galvín aclara que fue él mismo quien llamó al director del Hospital para denunciar que representantes del PSOE de Jerez estaban repartiendo propaganda electoral dentro del recinto sanitario. «Si no se alerta al director, los socialistas hubieran seguido en el centro hospitalario. Una actitud que deja en evidencia su falta de respeto hacia los ciudadanos que acuden al Hospital», concluye.

El Partido Popular de Jerez mostró ayer su rechazo «a los ataques que algún alto cargo del Servicio Andaluz de Salud (SAS) de la provincia, que no se ha atrevido a dar la cara, ha realizado contra José Galvín, respetado profesional de la Salud que ha trabajado durante más de 30 años en el Hospital, además de ser el responsable de temas sanitarios en el PP de Jerez».. Se refería a un comunicado del ente autonómico que desmentía una enuncia de los populares sobre un colapso en el servicio de Urgencias.

El PP se ratifica en todo lo dicho sobre la mencionada situación de colapso en las Urgencias del Hospital, así como insiste en denunciar que «los recortes encubiertos que está realizando el gobierno socialista de la Junta en el Hospital de Jerez está dejando las urgencias del quirófano de Tocoginecología sin enfermeros de guardia, in situ, las 24 horas».

 

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